miércoles, 5 de agosto de 2009

VERANO Y CIUDAD EN EL CINE

Es fácil olvidar los 35 grados de la calle cuando uno está refugiado dentro de una tienda climatizada. Este julio nos ha dejado unos buenos días de temperaturas infernales y agosto también promete más dosis de calor en exceso. El cine se ha servido multitud de veces del calor para crear atmósferas opresivas por las que hacer sufrir a los personajes. No hay nada mejor que un plano general de una ciudad con la luz distorsianda producto del calor en el ambiente, para que el espectador comprenda que la acción va a transcurrir entre sudores y un asfalto hirviendo que penetra en nuestra piel con cada paso que damos a través del actor. Hemos visto a lo largo de los años algunas películas que discurren en plenas olas de calor o que el verano ha afectado al comportamiento de sus personajes. Tal vez no sean las más significativas pero se pueden resaltar algunas. Por ejemplo Body Heat (1981) de Lawrence Kasdan. En esta película se desatan las pasiones en el marco de una ciudad asolada por una ola de calor opresivo y asfixiante que envuelve a sus personajes y deja libre su lado más salvaje. También se puede mencionar Falling Down (1993) de Joel Schumacher, o como la conocimos nosotros, Un día de furia. La película comienza con un Michael Douglas atrapado en un enorme atasco en un verano caluroso. Estos factores hacen que a partir de ese momento se inicie su particular batalla quijotesca para poder llegar hasta su casa. El calor y la ciudad también tiene su protagonismo en Fallen Angels o Duo luo tian shi (1995) de Wong Kar Wai, y las altas temperaturas de la noche son la excusa perfecta para hablar de In the Heat of the Night (1967) de Norman Jewison en la que Sidney Poitier tiene que resolver un asesinato ocurrido durante una calurosa madrugada en una ciudad sureña de Estados Unidos. Takeshi Kitano nos invitaba a saber divertirnos a pesar de los calores en su Kikujiro No natsu (1999) acompañando al pequeño Masao en la búsqueda de su madre y, para entrar en la ciencia ficción, el monstruo alienígena de Predator 2 (1990) esperaba a años muy calurosos para inciar su caza . Seguro que hay muchas más y mejores para hablar de este fenómeno, pero esta pequeña muestra sólo es para hacernos pensar en otras películas que hablan de vacaciones y tiempo de ocio porque el verano también es algo más que pasarlo mal en la ciudad soportando elevadas temperaturas.

Un saludo.

2 comentarios:

Sr. Feliú dijo...

Aguanta aún en cartelera "Pranzo di ferragosto", de Gianni Di Gregorio y a uno se le viene a la cabeza, por supuesto, la huida veraniega de Gassmann y Trintignant en "Il sorpasso", de Risi, que falleció hace un año, en el arranque del verano.
Dejó sus recuerdos desencantados en "I miei mostri". Mondadori, 2004.
Buen verano.

Victor Afonso dijo...

Hola!

Que bueníssima libreria! Escribi en mi blog sobre ella.
Aqui - http://ohomemquesabiademasiado.blogspot.com/2009/08/madrid-me-mata-2.html

Gracias y saludos!

Victor
Portugal